Analiza tu salud financiera
Opinión Personal

Sobre la importancia de la adaptación de esta estrategia a las circunstancias personales, económicas, entorno, país y momento vital.

Voy a dar mi punto de vista sobre un artículo que publiqué hace poco. Si aún no lo has leido, deberías ir a verlo primero.


Conocer los conceptos básicos de los que habla el artículo ha cambiado mi vida para bien. Sin embargo, pienso que si no se adecúan a la situación personal, expectativas, al propio carácter... Y a ún montón de variables distintas, no se pueden aplicar correctamente.

En el primer borrador iba punto por punto, hablando de cada concepto por separado. Pero realmente eso no tiene sentido. Todo se resume a lo mismo: adaptación, adaptación y más adaptación.

Debes ser flexible y adaptar tu economía a tus circunstancias vitales. Esto se ve muy fácil con ejemplos a si que iremos ahí directamente.

El debate de los coches

El coche es uno de esos bienes que uno nunca sabe dónde incluir. Hay muchas personas que lo meten en pasivos, pero otras lo meten en actívos. El marco teórico dice que debe incluirse en "Activos de Uso", ¿no? Pues no siempre. Os cuento mi caso.

Hace unos años trabajaba 100% remoto. No necesitaba un coche para absolutamente nada. Y cuando digo nada es NADA. Ni viajaba, ni iba de visita, ni tampoco lo necesitaba para hacer la compra. NADA. En esta situación, un coche sería un pasivo totalmente... o puedes considerarlo como una reserva de valor bastante defectuosa.

La vida avanza. Cambié de trabajo a uno que requiere presencialidad total. Al principio gastaba 3h de transporte público al día. Además, arrastraba menor flexibilidad de horarios y más exposición cansancio. Compré un coche. Ahora gasto más dinero en el coche pero he ganado tiempo. Ni 1h gasto en transporte al día. Y ese tiempo extra lo utilizo, entre otras cosas, para escribir posts como este.

Con esto quiero decir que la situación hace que la clasificación de los activos/pasivos puede variar. Todo depende del enfoque y de la situación personal. Hay cierto grado de opinión aquí.

Ojo que esto no significa que puedas justificar tus caprichos como activos. No es lo mismo comprarse un utilitario que un coche de lujo. Siempre hay matices.

La regla del 50/30/20

El concepto de cashflow ha marcado más mis finanzas personales. Conocer, no solo mi flujo de dinero, sino que también a dónde va. Es la hostia.

La regla del 50/30/20 ofrece un punto de partida: crea un marco en el que podemos mover nuestras finanzas. Pero no debe ser absoluta ni determinista, sino flexible.

Hay personas que están dispuestos a sacrificar ocio, o incluso nivel de vida, para poder ahorrar e invertir más fuerte. En este tipo de casos, habría que reajustar los porcentajes.

También puede darse el caso contrario. Una persona que crea que es mejor darle prioridad al ocio (aunque no sea lo más recomendado desde un punto de vista financiero). Todo es relativo.

El fondo de emergencia

El fondo de emergencia es otra pequeña maravilla económica. Me ha ayudado mucho a crecer económicamente, pero no como uno esperaría.

A parte de la seguridad que da, tiene otra ventaja no tan conocida. Si decides hacer un cambio vital (por ejemplo, un cambio de empleo), te permite estar cubierto en caso de que salga mal, te da libertad para poder hacer ese tipo acción y también margen de maniobra si sale mal. Yo mismo he hecho este tipo de saltos laborales (todos exitosos, toco madera): cambio de empleo y de ciudad simultáneamente.

También quiero destacar que no es lo mismo tener una familia que depende de tí que vivir solo, o con tus padres. Obviamente en cada caso tienes que establecer un fondo de emergencia diferente.

Todo es relativo y flexible

Todo es relativo. De verdad. Piensa en ello pausadamente y adapta la teoría a tu situación personal.

Dejo por aquí la plantilla que yo uso para mis propias finanzas personales. Esta es la versión simplificada de mi excel. Muy útil para estimar la salud de nuestras finanzas.

Descargar el excel de finanzas personales GRATIS